Monday, February 18, 2008

Episodios breves de fragilidad mental.

Venoclisis;

De a cinco pedazos repartían los cerdos vagabundos, cazados para las festividades de fin de año en Ninguna Ciudad(No City). En Ninguna Ciudad, las personas vendían sus almas y dedos al mejor postor; peinaban sus cabellos de maneras extrañas, simulando la libertad, descuartizando el horizonte moral de aquellas personas del pasado. El pasado, en Ninguna Ciudad, existe; lo juraría por mis miedos, por mis apestosas zapatillas y por mi ignorancia.

En Ninguna Ciudad las personas aprendieron a convivir con el aire entre sus venas; se inyectan inmundicias para sostener una conversación, de la manera en que lo hacen los correctos. Los demás son iguales, en Ninguna Ciudad se destiñen los días con la fragilidad mental de pimpinellas mecánicas, que retuercen, en las nubes, tus recuerdos al pasar... desapercibidos.

Los ríos se confunden con los fétidos olores de los cerdos vagabundos, el mestizo e impreciso sentido del humo, el sueño de acabar con los pies sobre la tierra, pedaleando al revés, en circunstancias ajenas, a los miles de motivos que te han traído hasta aquí. La gente navega, oscila entre el bien y el mal, algunos están más allá, a orillas del fétido olor de los cerdos vagabundos, que emana del río. En cuestiones de sinceridad, jurarían, miles de ellos, conservar la esperanza, junto a autistas miradas, en búsqueda de atención.

Son caballos misteriosos, cegatos; caballos escarlata, de terciopelo manipulado, situaciones extrañas, cosas de no fiar. Millones de mentiras, disfrazadas de incertidumbre, caos y cuestiones perturbadoras, que la gente inconscientiza, antes de convertirse en gente.

No comments: